Historia

El nacimiento de una idea

El proyecto de Copy Valls se inicia en 1990 ante la necesidad de ofrecer en el mercado conos de papel con una calidad superior a la que podía ofrecer la industria del momento, con una cantidad de pedido mínimo y plazos de entrega inferiores a los existentes.

Puesta en marcha del proyecto

En 1992 Manuel Ferrándiz, conocedor de la maquinaria industrial profesional de barquillos de galleta y papel, empieza a construir la maquinaria necesaria para enrollar conos de papel y aluminio, con unas ideas innovadoras y utilizando la última tecnología del momento. Así pues, creó máquinas capaces de enrollar tres veces más rápido y de mejor calidad que toda la competencia. La gran novedad fue disponer de máquinas capaces de fabricar múltiples tamaños de conos con tan solo pequeñas modificaciones. También creó un dosificador de conos de papel que fue presentado por primera vez a mediados de dicho año.

Primeros pasos

Los trámites para materializar el proyecto comenzaron a finales de 1992. Tras localizar las naves adecuadas, surgieron dos líneas de negocio: por un lado, una papelería-copistería-imprenta, situada en la localidad de Valls (Tarragona-España); por otro lado, la fábrica que haría los conos de papel y aluminio situada en Riudoms (Tarragona-España). A estas dos líneas que representaban la misma empresa se las llamó Copy Valls c.b. En el año 1993, se empezó a explorar el mercado de las pequeñas y medianas heladerías, que no tenían las mismas posibilidades que las grandes multinacionales; así se empezaron a vender conos de papel, a una sola tinta, con una cantidad mínima de 15.000 unidades frente a las 75.000 unidades mínimas de la competencia. La posibilidad de personalizar los conos con estas mínimas cantidades fue uno de los puntos fuertes del proyecto. Sin duda alguna, el producto fue acogido en el mercado con un éxito absoluto.

Tras el gran alcance obtenido en el primer año, los accionistas contrataron servicios comerciales de distribución para que el producto pudiese llegar a cualquier zona. Los dosificadores de conos creados y patentados por Manuel Ferrándiz también empezaron a dar su fruto: su presencia en el mercado iba in crescendo. En 1994, los accionistas tuvieron la idea de introducir otro producto innovador en el mercado español. Después de unos meses de duras negociaciones con multinacionales europeas, en diciembre de ese mismo año se les concedió la distribución única y exclusiva de una distinguida firma italiana para la distribución de tarrinas. En diciembre de 1995 la junta directiva de la empresa se reduce a dos accionistas frente a los tres de antes, hecho que aportó una nueva dinámica y la consolidación de una política de ventas mucho más eficaz. Con este acontecimiento,, se traspasó la copistería con sede en Valls para poder trabajar al 100 % en la fabricación de conos de papel. Copy Valls iba aterrizando en el mercado. A finales de ese año los balances demostraban que Copy Valls era la firma líder en producción de conos de papel artesanos personalizados.

Paso firme hacia el futuro

Antes de finalizar el año se reafirmó la posición dominante de fabricar conos de papel artesanos personalizados y se dejó al margen la distribución de vasos y tarrinas de papel, ya que había dejado de ser un producto único y exclusivo. En esa misma temporada se dotó a la empresa de un departamento de imprenta y de diseño, con maquinaria profesional propia y recursos humanos, para mejorar la calidad del producto. Finalmente en el 2002, se cambió el nombre fiscal de Copy Valls c.b. a Copy Valls Con Gelats S.L. y se renovó la junta accionista. En poco tiempo, Manuel Ferrándiz junto a su hijo, Raúl Ferrándiz, que pronto empezó a tomar las riendas de la dirección, impulsaron la empresa a escala internacional, cambiando una serie de procesos e incorporando novedades en el departamento de ventas. En 2013 se revoluciona la estética del cono de papel, apostando por un papel satinado de acabado brillante, frente al papel mate utilizado hasta el momento.

Raúl Ferrándiz, siempre en el corazón

En enero de 2014, Raúl Ferrándiz Rodríguez, alma máter de Copy Valls, fallece en un trágico accidente a la edad de 33 años, marcando un antes y un después. Tras este suceso, su hermana Érica Ferrándiz se incorpora a la empresa, de la mano de su padre, Manuel Ferrándiz, con la voluntad de continuar con su legado. Raúl Ferrándiz desempeñó una gran labor profesional durante 15 años, empezando como diseñador gráfico, su gran pasión, hasta convertirse en gerente. Profesionalizó los procesos de producción y creó un sistema informático ad hoc para la empresa, entre muchos otros logros.

En la actualidad

A finales de 2014, Copy Valls traslada su sede a las nuevas instalaciones, ubicadas en Reus, pensando en la mayor satisfacción de sus clientes y la mejora de la conectividad con su público. Su misión es fortalecer la internacionalización, afianzar el liderazgo en Italia como paradigma de la industria heladera y ofrecer a la vez un producto de renovación constante y de máxima calidad.

Copy Valls ‘Viste tu cono para la ocasión’